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CÓDIGO DE ÉTICA DEL ABOGADO

JUNTA DE DECANOS DE LOS COLEGIOS DE  ABOGADOS DEL PERÚ


CÓDIGO  DE  ÉTICA  DEL  ABOGADO


PREÁMBULO


La abogacía como profesión liberal, cumple una función social al servicio del Derecho y la Justicia, siendo su objetivo esencial la convivencia social de los hombres como fuente fecunda de paz, libertad, progreso y bienestar general y cuya acción no se limita al solo éxito de la causa que patrocina o de la función que cumple en el órgano jurisdiccional o en una entidad pública o privada, sino que busca conseguir que la convivencia social sea fuente fecunda de paz, libertad, progreso y bienestar general, lo que implica cumplir deberes con la comunidad, con los colegas y consigo mismo, que si bien interesan a la propia dignidad, pero influyen de manera indirecta en el prestigio de esta noble profesión.

Por tanto, la abogacía requiere un profundo conocimiento de la jurisprudencia, las leyes y el procedimiento de los tribunales, que se fundamentan en una tradición común de dignidad y de honor en la conducta del abogado, en la libertad de su ejercicio profesional y en un acentuado sentido de responsabilidad ante la sociedad, los clientes y los órganos jurisdiccionales.

En la formación y en el ejercicio profesional se reúnen un conjunto de principios, normas éticas y códigos deontológicos que las instituciones  estamos obligadas  a elaborar y difundir en los Colegios de Abogados del Perú.


Por ello, la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú, ha aprobado en su Asamblea General Extraordinaria de la ciudad de Puno, el 24 de febrero del 2012, el  Código  de  Ética  del  Abogado,  elaborado  por  la  Comisión  Encargada  de  la Redacción del Código de Ética del Abogado de la Junta de Decanos, en base al Código Voluntario de Buenas Prácticas del Abogado de la Red Peruana de Universidades,  así  como del  Proyecto de Código  de  Ética  y  Responsabilidad  del Profesional en Derecho,  producido por un centenar  de abogados,  donde  además participaron el Grupo de Estudio sobre Temas de Ética y Responsabilidad Profesional del Abogado de asociaciones de estudiantes de Derecho, así como estudios jurídicos del país.

Por tanto, el Código de Ética del Abogado, es el fiel reflejo de varios años de trabajo de docentes y estudiantes de Derecho de las universidades, de estudios de abogados del país y el aporte de los decanos miembros de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú.

Es bajo estos principios y orientaciones que se promulga el CÓDIGO DE ÉTICA DEL ABOGADO, como un instrumento único a nivel nacional, con el firme propósito de que sea una norma eficaz para el mejor ejercicio profesional de los abogados del país.

Ica, 14 de abril del 2012.

Dr. Raúl Chanamé Orbe
Presidente de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú y
Decano del Colegio de Abogados de Lima

SECCIÓN PRIMERA DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 1º.- Las disposiciones contenidas en este Código, son obligatorias para los abogados inscritos en los Colegios de Abogados de la República, miembros de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú, cualesquiera sea el ámbito o función que desempeñen.

Todos los abogados sin distinción alguna, deben observar el presente Código, sea que el acto violatorio de las normas éticas se haya cometido en el ejercicio de la profesión, en la actividad pública o privada o cual fuere el cargo que desempeñe, así este provenga de elección popular o por designación.

En consecuencia, el ejercicio del patrocinio judicial y/o administrativo, la consultoría o asesoría, la función jurisdiccional o notarial y cualquier otra para la cual se exija el título de abogado, queda comprendido en los alcances del presente Código.

Artículo 2º.- La Abogacía es una profesión liberal. Cumple una función social al servicio del Derecho y la Justicia. Su objetivo esencial es la convivencia  social de los hombres como fuente fecunda de paz, libertad, progreso y bienestar general.

SECCIÓN SEGUNDA PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
Misión del abogado, deberes y prohibiciones fundamentales

Artículo 3º.- Misión de la profesión
La abogacía tiene por fin la defensa de los derechos de las personas y la consolidación del Estado de
Derecho, la justicia y el orden social.

La probidad e integridad de la conducta del abogado, cualquiera fuere el ámbito en el que se desempeñe, es esencial para el adecuado funcionamiento del sistema de justicia, la vigencia del Estado de Derecho y la vida en sociedad. La transgresión de los principios éticos agravia a la Orden.

Artículo 4º.- Respeto del Estado de Derecho
El abogado es parte esencial de la defensa del orden democrático a través de su participación en el sistema jurídico del país. Por ello, debe respetar la función de la autoridad y ejercer el Derecho, cualquiera fuere el ámbito en que se desempeñe,  con sujeción a los principios de lealtad, probidad,
veracidad, honradez y buena fe.

El análisis crítico de las decisiones de la autoridad es un medio válido para defender los intereses del cliente y el Estado de Derecho.

Artículo 5º.- Esencia del deber profesional del abogado
El abogado y la abogada son servidores de la justicia y su deber profesional es defender los derechos de sus patrocinados, honrando la confianza depositada en su labor; la cual debe desempeñarse con estricta observancia de las normas jurídicas y de una conducta ética que refleje el honor y la dignidad profesional.

Artículo 6º.- Son deberes fundamentales del abogado:
1)  Actuar con sujeción a los principios de lealtad, probidad, veracidad, honradez, eficacia y buena fe; así como del honor y dignidad propios de la Profesión;
2)  Orientar  su actuación  al servicio  preferente  de la sociedad  y apoyar  en especial  a los  sectores
carentes de recursos económicos, para hacer prevalecer el Derecho y alcanzar Justicia;
3)  Cumplir oportuna y eficientemente los demás deberes y obligaciones profesionales establecidas en la ley y en las normas del Colegio de Abogados al que pertenece.

Artículo 7º.- Obediencia de la ley
El abogado debe obedecer la ley, no debe inducir a otros a que la infrinjan, ni aconsejar actos ilegales. Debe promover la confianza del público en que la justicia puede alcanzarse con el cumplimiento de las reglas del Estado de Derecho.

Artículo 8º.- Probidad e integridad
El abogado debe inspirar con sus actuaciones la confianza y el respeto de la ciudadanía por la profesión de abogado. Debe abstenerse de toda conducta que pueda desprestigiar la profesión.

Artículo 9º.- Deber de veracidad
En sus manifestaciones, el abogado debe exponer con claridad los hechos, el derecho aplicable al caso, y las pretensiones  de su cliente. No debe declarar con falsedad.  El abogado  no debe realizar citas doctrinarias o jurisprudenciales inexistentes.

Artículo 10º.- Puntualidad
Es deber del abogado ejercitar la puntualidad en el cumplimiento de sus actividades profesionales.

Artículo 11º.- Actuación del abogado conforme al Código
El abogado debe actuar en todo momento, conforme a lo establecido por este Código. No debe utilizar a terceros para eludir el cumplimiento de dichas obligaciones.

SECCIÓN TERCERA
LA RELACIÓN CON EL CLIENTE

CAPITULO I REGLAS GENERALES

Artículo 12º.- Deberes del abogado con el cliente
El abogado presta servicios profesionales a su cliente. Al hacerlo, debe actuar con responsabilidad y diligencia, y está obligado a cumplir con los deberes de información, confidencialidad, lealtad y demás deberes establecidos en el presente Código.

Artículo 13º.- Confianza recíproca
La relación abogado-cliente debe basarse en la confianza recíproca. Su constitución otorga legitimidad al cliente para exigir el cumplimiento de los deberes estipulados en el presente Código. Es recomendable que el abogado mantenga un registro actualizado de clientes, para efectos de poder cumplir a cabalidad con lo regulado en el presente Código.

Artículo 14º.- Voluntad del cliente
El abogado debe actuar atendiendo estrictamente a las instrucciones del cliente; no actuará en un asunto sino por voluntad expresa del cliente y de acuerdo con el encargo encomendado.

El abogado no debe contrariar la voluntad del cliente, aun cuando crea que ello sería lo más adecuado para la defensa del interés del cliente.

En el supuesto  que la voluntad  del cliente  pudiese  perjudicar  su propio  interés,  el  abogado  deberá explicarle  oportunamente  las  implicancias  de  lo  que  desea  lograr;  no  obstante,  deberá  respetar  la decisión de su cliente respecto a los objetivos de la representación y los medios a utilizar para lograrlos.

Cuando la capacidad del cliente para tomar decisiones razonadas sobre su propio interés esté afectada por minoría de edad, condición mental o cualquier otra razón, el abogado deberá consultar con individuos o entidades que tienen la capacidad de tomar decisiones para proteger el interés del cliente.

El abogado debe adoptar las medidas que estime pertinentes si considera que la persona responsable está tomando decisiones que afectan el interés del cliente.

Artículo 15º.- Alcance del encargo
Al inicio de la relación profesional, el  abogado debe explicarle al cliente con claridad, suficiencia e idoneidad  los  alcances  e  implicancias  de  la  relación  profesional.  Es  recomendable  que  el abogado establezca por escrito al inicio de la relación el alcance del encargo. En el supuesto que el abogado negocie cláusulas que le permitan ceder unilateralmente su posición contractual debe explicar previamente el alcance de dichas cláusulas al cliente y obtener su consentimiento informado.

Artículo 16º.- La persona jurídica como cliente
El abogado de una persona jurídica, pública o privada, patrocina los intereses de ésta y no los de sus funcionarios, directores, gerentes, empleados, accionistas u otras autoridades o miembros de la organización. En asuntos donde exista conflicto con los intereses de la organización, se aplican las reglas sobre conflicto de intereses de este Código.

Artículo 17º.- Contrato a favor de tercero
El abogado que patrocina a un cliente en un asunto en el que un tercero es quien contrata o paga por sus servicios, podrá con consentimiento del cliente, mantener informado al tercero respecto del desarrollo del patrocinio.

CAPITULO II Libertad de Patrocinio

Artículo 18º.- Libertad de patrocinio
El abogado tiene el derecho de aceptar o rechazar un patrocinio, sin tener que justificar su decisión.

El abogado puede aceptar patrocinar todo tipo de causas, incluso si conoce de la responsabilidad o culpabilidad del cliente, debiendo emplear todos los medios lícitos que garanticen el debido proceso y el reconocimiento de sus derechos dentro del marco jurídico aplicable.

Artículo 19º.- Limitaciones del patrocinio
El  abogado  debe  abstenerse  de  aceptar  patrocinar  en  aquellas  causas  en  donde  haya  estado  en capacidad de conocer que:
a)  No podrá patrocinar al cliente adecuadamente.
b)  El fin o los medios propuestos para el patrocinio son ilegales.
c)  Exista  conflicto  de  intereses,  salvo  que  cuente  con  el  consentimiento  informado  expreso  de  los involucrados.

Artículo 20º.- Independencia del abogado
El asumir el patrocinio de un cliente no constituye un aval o adhesión por parte del abogado de las ideas políticas, económicas, sociales o morales del cliente.

CAPITULO III Renuncia del Patrocinio

Artículo 21º.- Renuncia obligatoria
El abogado debe renunciar al patrocinio cuando:
a)  Descubra que el fin o los medios son ilegales, particularmente si toma conocimiento que el cliente usó de manera directa o indirecta medios indebidos de contenido económico u otro tipo de beneficios
respecto de la autoridad, la contraparte o terceros. b)  Sobrevenga un conflicto de intereses con el cliente.
c)  La autoridad ordene la renuncia del abogado de oficio, en el marco de un proceso judicial.

Artículo 22º.- Renuncia facultativa
El abogado puede renunciar al patrocinio cuando:
a)  Existan discrepancias con el cliente respecto de cómo llevar a cabo el patrocinio.
b)  El cliente sea negligente, no brinde la documentación requerida, no colabore con el patrocinio o incumpla sus obligaciones con el abogado.
c)  Medie engaño u ocultamiento del cliente sobre hechos o información relevante para el patrocinio.
d)  El  cliente  persista  reiteradamente  en  actos  indebidos  o actuaciones  indecorosas  respecto  de  la autoridad, la contraparte o terceros.
e)  No hubiese sido compensado oportunamente por sus servicios.
f)   No pueda representar al cliente adecuadamente. g)  Por decisión propia, sin expresión de causa.

Artículo 23º.- Condiciones para renunciar al patrocinio
El  abogado  cuidará  que  su renuncia  no  perjudique  sustancialmente  el  interés  del  cliente,  debiendo comunicar su intención de renunciar con la debida antelación, facilitando la intervención de otro abogado y la entrega de la  documentación que le fuera encomendada vinculada con el patrocinio, así como el dinero adelantado por honorarios que correspondan a servicios no prestados y gastos no incurridos, salvo por lo dispuesto en el Artículo 42 del presente Código.

Artículo 24º.- Conclusión del patrocinio a solicitud del cliente
El  cliente  tiene  derecho  en cualquier  momento  a  solicitar  la  conclusión  del  encargo,  sin  tener  que expresar los motivos de su decisión. El abogado tendrá derecho a que se le paguen todos los conceptos acordados hasta la fecha de la conclusión del encargo.

Artículo 25º.- Sustitución de abogado
El abogado que asuma un patrocinio en sustitución de otro, deberá colaborar con el eficiente traslado del mismo.  Salvo lo dispuesto  por el artículo  42, el  abogado  sustituido  deberá entregar al Cliente o su abogado  la  información  y  documentación  necesaria  para  garantizar  el  debido  patrocinio del  cliente evitando en todo momento ocasionarle un perjuicio sustancial.

Artículo 26º.- Cambio de organización profesional
El abogado que renuncia a una organización profesional para incorporarse a otra, debe notificar oportunamente sobre su retiro a los miembros de la organización de origen, antes de comunicarlo a los clientes.

Tanto  el abogado  que renuncia  como  la organización  profesional,  tienen  el deber  de notificar  a los clientes cuyos asuntos están siendo directamente atendidos por el abogado renunciante, para que ellos decidan acerca de la continuación o no del patrocinio. Cualquiera fuera la determinación del cliente, los abogados deberán cooperar para evitar un perjuicio sustancial al interés del cliente.

SECCIÓN CUARTA DEBERES CON EL CLIENTE

CAPITULO I Competencia y diligencia profesional

Artículo 27º.- Competencia
Es deber del abogado defender el interés del cliente de manera diligente y con un elevado estándar de competencia profesional.

Artículo 28º.- Diligencia profesional
El abogado, en la defensa del interés del cliente, debe mantenerse actualizado en el conocimiento del
Derecho, principalmente en el área de su especialidad, a través de una formación continua.

CAPITULO II Información Oportuna

Artículo 29°.- Obligación de informar al cliente
El abogado tiene la obligación de mantener informado al cliente de todo asunto importante que surja en el desarrollo  del  patrocinio.  Incurre  en responsabilidad  el  abogado  que oculta  o retrasa indebidamente información  al cliente  o le  hace  falsas  o  incompletas  representaciones  del  estado de  las gestiones encomendadas.

En particular, el abogado debe informar ampliamente sobre los riesgos y alternativas de acción a evaluar para la defensa del interés del cliente.

El abogado debe actuar atendiendo estrictamente  a las instrucciones  recibidas por el cliente y debe responder prontamente a las solicitudes razonables de información del cliente.

Antes  de  aceptar  un  encargo,  el  abogado  debe  informar  al  cliente  todas  las  circunstancias  de sus relaciones con terceros que puedan estar inmersas en el asunto encomendado, así como sus intereses personales respecto de la controversia.

CAPITULO III Secreto profesional

Artículo 30°.- Alcance
El secreto profesional es el deber de reserva que tiene el abogado para proteger y mantener en la más estricta confidencialidad los hechos e información referidos a un cliente o potencial cliente que conoce con ocasión de la relación profesional.

Artículo 31°.- Finalidad
El secreto profesional garantiza la relación de confianza que debe existir entre un abogado y su cliente para proporcionar un servicio legal óptimo. El abogado solo utilizará la información confidencial en interés de su Cliente. En caso de que el abogado cause daños económicos al cliente por revelar información confidencial, debe reparar dichos daños.

Artículo 32°.- Oposición ante la Autoridad
El abogado tiene el derecho y el deber de oponerse a revelar la información protegida por el secreto profesional ante requerimientos de la autoridad.
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Artículo 33°.- Vigencia
El Secreto Profesional es permanente. Subsiste incluso después de la conclusión de la relación profesional, salvo que el cliente libere al abogado de su obligación.

Artículo 34°.- Extensión
Cuando el abogado presta servicios profesionales en forma asociada, el secreto profesional alcanza a todos los Abogados que la integran o trabajan en la misma.

Artículo 35°.- Difusión académica
El abogado podrá publicar artículos académicos respecto de los asuntos que ha visto con ocasión de su ejercicio profesional, siempre que no se pueda identificar el caso concreto o las personas involucradas, salvo que cuente con el consentimiento informado, previo y expreso del cliente.

Artículo 36°.- Revelación facultativa
El abogado podrá revelar la información protegida por secreto profesional cuando:
a)  Cuente con el consentimiento informado expreso y previo del cliente, debiendo constar por escrito.
b)  Sea necesario para la defensa de sus legítimos intereses frente a la autoridad, dentro o fuera de un proceso sancionador.

Artículo 37°.- Revelación obligatoria
El abogado deberá revelar ante la autoridad competente la información protegida por secreto profesional que sea necesaria, para evitar que el cliente cause un daño grave a la integridad física, psicológica o a la vida de una persona.

CAPITULO IV
LEALTAD Y CONFLICTO DE INTERÉS

Artículo 38°.- Conflicto por interés personal
El abogado no debe aceptar, ni continuar con el patrocinio, cuando su ejercicio profesional pueda verse afectado por intereses personales, por motivo de amistad, parentesco, factores ideológicos, políticos, culturales u otros análogos.

Artículo 39°.- Conflicto por patrocinio simultáneo
El abogado no debe aceptar el patrocinio simultáneo de intereses directamente adversos en asuntos sustancialmente relacionados, salvo que cuente con el consentimiento informado de los clientes involucrados.

Artículo 40°.- Conflicto sobreviniente
En caso que el conflicto de intereses sobrevenga  una vez iniciado el patrocinio, el abogado deberá abstenerse de continuar con el mismo, adoptando las medidas pertinentes para evitar que su renuncie
perjudique sustancialmente al cliente, salvo que medie consentimiento informado expreso y por escrito de los clientes involucrados.

Artículo 41°.- Conflicto por patrocinio anterior
El abogado no debe aceptar un patrocinio cuando esté sustancialmente relacionado con uno anterior de otro Cliente que mantiene intereses adversos en el tema materia del nuevo patrocinio, salvo que se cuente con el consentimiento informado previo y por escrito de las partes. El abogado puede aceptar el nuevo patrocinio si éste se refiere a un encargo distinto, y no existe riesgo de que el abogado se vea limitado en el patrocinio por los deberes hacia el primer cliente.

Artículo 42°.- Conflicto por ejercer un cargo como autoridad
Cuando un abogado deja de desempeñar un cargo como autoridad, no puede aceptar el patrocinio de un asunto que conoció directamente con ocasión del ejercicio del cargo. A su vez, un abogado que asume un cargo como autoridad debe abstenerse de resolver asuntos en los que él o su organización participaron o hayan participado directamente.

Artículo 43°.- Dispensa del conflicto de intereses
Los  clientes  involucrados  son  quienes  deben  dispensar  el  conflicto  de  intereses.  La dispensa  debe constar por escrito. El abogado no debe adoptar esta posibilidad como regla general en su ejercicio
profesional, debe evitar estar involucrado la menor de las veces en supuestos de conflicto de intereses, para que no se vea afectada su independencia.

Artículo 44º.- Medidas preventivas
Para verificar la existencia de conflicto de intereses, el abogado debe implementar un sistema de registro de los patrocinios asumidos, identificando claramente el asunto, identidad del cliente y demás involucrados, así como de los abogados que participaron en el patrocinio.

CAPITULO V
CUIDADO EN EL MANEJO DE BIENES DEL CLIENTE

Artículo 45°.- Principios generales
Los bienes que reciba el abogado en el marco del patrocinio, deben ser administrados y conservados con cuidado, diligencia y honradez, atendiendo estrictamente a las instrucciones recibidas de su cliente. Ante la falta de instrucciones, el abogado debe actuar en interés del cliente, con las atribuciones y responsabilidades de un depositario.

Artículo 46°.- De los Fondos y su Reporte
Los fondos dinerarios u otros bienes fungibles que el abogado reciba en el marco del patrocinio deberán estar siempre a disposición del cliente o de sus causahabientes, informando prontamente al cliente de los
bienes que reciba en el marco del patrocinio, solicitándole instrucciones al respecto.

Artículo. 47°.- Documentos
Los documentos vinculados al patrocinio pertenecen al cliente, cualquier deterioro o destrucción de los mismos  durante  el  patrocinio,  será  de  responsabilidad  del  abogado.  Dichos  documentos estarán  a disposición del cliente, los que le serán devueltos al culminar el patrocinio.

Artículo 48°.- Retención
Cuando el abogado prevea que hay un riesgo inminente para el cobro de cualquier crédito que tenga frente  al cliente  derivado  del patrocinio,  podrá  excepcionalmente  retener  los bienes  del  cliente para garantizar su cobro siempre que los bienes guarden relación con dicho servicio. En ningún caso, procede la retención de documentos de identidad ni de cualquier tipo de documentación que el cliente requiera para asegurar su derecho de defensa en un proceso, incluyendo la defensa frente al abogado.

Artículo 49°.- Adquisición de bienes
Fuera del caso de cuota litis pactada por escrito con anterioridad a su intervención profesional, el abogado, su cónyuge y parientes hasta el primer grado de consanguinidad no pueden adquirir derechos patrimoniales por contrato, legado o subasta pública, directamente o indirectamente, que recaen sobre los bienes que son objeto de un litigio en el que intervengan o hayan intervenido por razón de su profesión, hasta después de un año de concluido en todas sus instancias.

La misma prohibición rige para el abogado, así como para su cónyuge y parientes hasta el primer grado de consanguinidad,  que  dictamina  o informa  sobre bienes,  hasta  después  de un año  de emitido  el informe.

SECCIÓN QUINTA HONORARIOS PROFESIONALES

Artículo 50°.- Libertad de determinación
El abogado y su cliente establecerán, de mutuo acuerdo y libremente, el importe y modalidad de los honorarios profesionales, debiendo tomarse como base para fijarlos la tabla de honorarios mínimos del respectivo Colegio de Abogados.

Artículo 51°.- Transparencia
El abogado debe ser transparente frente al cliente, al proponer al inicio de la relación profesional, sus honorarios y gastos, los mismos que se recomienda sean pactados por escrito al inicio de la relación.

Artículo 52°.- Condena de costas
A efectos de solicitar la condena de costas, el abogado debe presentar el cálculo de los honorarios y gastos pactados como si el pago lo fuese a realizar su propio cliente.
Es una conducta contraria a la ética profesional modificar el valor del servicio para trasladárselo a la contraparte vencida.

Artículo 53°.- Responsabilidad tributaria
Los abogados están obligados a emitir comprobantes de pago por los servicios prestados, y a pagar los tributos que correspondan a dichos servicios.

SECCIÓN SEXTA RELACIONES CON LAS AUTORIDADES

CAPITULO I Deberes Generales

Artículo 54°.- Respeto a la Autoridad
El abogado debe respeto a la Autoridad en todas sus actuaciones, conforme a lo establecido en la Ley Orgánica del Poder Judicial, Ley Orgánica del Ministerio Público y leyes complementarias, así como leyes orgánicas de organismos públicos que cuentan con tribunales o salas especiales nacionales.

Artículo 55°.- Denuncia contra la Autoridad
El abogado que en resguardo del Estado Constitucional de Derecho, denuncia el incumplimiento de los deberes de función por parte de la Autoridad no contraviene sus deberes profesionales.

El abogado podrá acudir a los medios de comunicación social cuando vea conculcados sus derechos o los de su cliente en un proceso, siempre y cuando se limite a denunciar la irregularidad que lo afecta.

Falta gravemente a la ética profesional el abogado que denuncia maliciosamente, incurre en falsedad, difamación, o genera daño indebido a la autoridad o a su imagen.

Artículo 56°.- Dádivas
Sin perjuicio de las responsabilidades legales a que haya lugar, incurre en grave responsabilidad a la ética profesional el abogado que lleva a cabo actos de corrupción, soborno, cohecho u ofrece, aporta o entrega bienes o servicios u otro tipo de beneficios de cualquier índole a la autoridad. El abogado debe instruir a su cliente que no debe ofrecer, directa o indirectamente, regalos, prestaciones en especie, ni otras dádivas o beneficios de cualquier índole a la autoridad. Si su cliente incurre en esta inconducta, el abogado tiene el deber de renunciar al patrocinio, conforme a lo previsto en el artículo 18° del presente Código.
Falta gravemente a la ética profesional, el abogado que soborna a una autoridad.

Artículo 57°.- Gestiones privadas
Constituye grave infracción a la ética profesional  que el abogado trate asuntos que patrocina con la autoridad que conoce de éstos, al margen de los medios y procedimientos permitidos por la ley.

Artículo 58°.- Obediencia a la autoridad
El abogado debe aconsejar a su cliente que cumpla las órdenes de la autoridad; debiendo informar al cliente sobre las consecuencias legales de incumplir los mandatos de la autoridad. En el supuesto que el
cliente realice actos indebidos o actuaciones indecorosas el abogado deberá exhortarle que rectifique y cese su inconducta, caso contrario podrá renunciar al patrocinio.

CAPITULO II Patrocinio debido

Artículo 59°.- Medios alternativo
Falta a la ética profesional el abogado que aconseje a su cliente el inicio de un litigio innecesario, debiendo procurar resolver la controversia a través de la transacción extrajudicial, conciliación y demás medios alternativos de solución de conflictos.

Artículo 60°.- Abuso del Proceso
Falta a la ética profesional el abogado que abusa de los medios procesales para obtener beneficios indebidos o procura la dilación innecesaria del proceso.

Artículo 61°.- Obtención de pruebas
El abogado debe recurrir a todos los medios legales para el acopio de pruebas preexistentes en defensa de su cliente. Podrá pagar para obtener documentos legalmente y otros materiales preexistentes que puedan servir para la defensa del cliente. Bajo ninguna circunstancia le está permitido al abogado fijar la compensación de los testigos en función del resultado del proceso, ni pagarles u ofrecerles algún beneficio para inducirlos a modificar su declaración.

Podrá pagar los gastos de traslado y viáticos del testigo, siempre que se lo comunique a la autoridad con antelación a la declaración, pudiendo solicitar que sean considerados como costos del proceso.

Artículo 62°.- Adulteración y destrucción de pruebas
El abogado no puede destruir pruebas pertinentes al caso, ni solicitar o inducir directa o indirectamente que otra persona lo haga. No debe participar en la falsificación o adulteración de pruebas, ni obtenerlas vulnerando los derechos de terceros.

Artículo 63°.- Influencias
El abogado no debe utilizar medios que representen una injerencia para el ejercicio imparcial e independiente de la autoridad, sin perjuicio del ejercicio de su derecho a la libertad de expresión. Asimismo,  el  abogado  debe  instruir  a  su  cliente  que  no  debe  ejercer  influencia  sobre  la  autoridad apelando a vinculaciones políticas, familiares, de amistad, o de otro tipo que sean ajenas al patrocinio.

Artículo 64º.- Inducción a error
En sus manifestaciones, el abogado debe exponer con claridad los hechos, el derecho aplicable al caso, y las pretensiones de su cliente.

No debe declarar con falsedad. Incurre en grave responsabilidad, el abogado que induzca a error a la autoridad utilizando artificios que oculten la verdad de los hechos o expongan una falsa aplicación del derecho.

El abogado no debe realizar citas doctrinarias o jurisprudenciales inexistentes o tendenciosas, es decir, exponerlas en forma tal que se aparten de la opinión o sentido brindado por el autor.

SECCIÓN SETIMA
LAS RELACIONES CON COLEGAS Y CON TERCEROS

CAPITULO I Publicidad y competencia

Artículo 65°.- Publicidad del Abogado
El abogado podrá anunciar sus servicios a través de cualquier medio de comunicación, actuando de manera responsable y en armonía con los principios de veracidad, autenticidad, lealtad, legalidad y con las normas y principios que rigen a la publicidad en defensa del consumidor.

Artículo 66°.- Publicidad indebida
La Publicidad usada por el abogado no deberá:
a)  Engañar ni inducir a error a sus destinatarios.
b)  Garantizar  o generar  la Convicción  de resultados  que  no dependan  exclusivamente  de su labor profesional.
c)  Sugerir  el incumplimiento  de deberes  y/u obligaciones  de carácter  legal  o el empleo  de medios
contrarios a las leyes.
d)  Sugerir que el abogado está en posibilidad de influir indebidamente en la decisión de la autoridad. e)  Revelar información protegida por el secreto profesional.
f)   Incitar el inicio de procesos manifiestamente infundados e innecesarios.

Artículo 67°.-  Ofrecimiento directo
El Abogado puede anunciar y ofrecer directamente sus servicios, siempre que los realice y actúe con decoro.

Artículo 68°.- Opiniones y absolución de consultas en medios de comunicación
El abogado puede opinar y absolver consultas a través de medios masivos de comunicación, siempre y cuando no afecte la dignidad y honor de las personas.

Artículo 69°.- Competencia desleal
El abogado debe competir lealmente con sus colegas, de conformidad con lo establecido en las normas legales vigentes.

CAPITULO II
Relaciones con los colegas, la contraparte y terceros

Artículo 70°.- Respeto mutuo
Los  abogados  deben  mantener  debido  respeto  y  consideración  con  los  demás  colegas  y  la  parte contraria.

Artículo 71°.- Relaciones con los testigos
El abogado puede entrevistar libremente a los testigos de un proceso en el que intervenga, pero no debe inducirlos por medio alguno a que se aparten de la verdad.

Artículo 72°.-. Colaboración profesional
Es derecho del cliente proponer  en cualquier momento  la intervención  en el asunto de un  abogado adicional. También lo es del abogado apartarse del asunto si discrepa de la propuesta del cliente.

Artículo 73°.- Denuncia contra el colega
El abogado que se entera, por vía no comprendida en el secreto profesional, de un hecho de soborno a una autoridad realizado por un colega, está obligado a denunciarlo.

Artículo 74º.- Relaciones con la contraparte
El abogado sin autorización expresa de su patrocinado no puede negociar, transigir, ni allanarse con la contraparte.

Artículo 75º.- Velar por la conducta del cliente
El abogado debe velar porque su cliente guarde respeto a la contraparte, a sus abogados y a terceros que intervengan en el patrocinio. Si el cliente incurre en actitudes reprobables, el abogado debe invocarle un cambio de actitud y, de persistir, puede renunciar al patrocinio.

SECCIÓN OCTAVA RESPONSABILIDAD DEL ABOGADO

Artículo 76°.- Ejemplo profesional
El abogado debe esforzarse por ser un ejemplo de idoneidad ética para sus colegas, en especial para los futuros profesionales del Derecho.

Artículo 77°.- Deber de reconocer incumplimiento profesional
El abogado que en el desempeño de su profesión incumpla alguna obligación de este Código, debe ponerlo  en  conocimiento  del  afectado  inmediatamente  de  haberlo  advertido.  No  es  decoroso  que pretenda exculparse de sus errores u omisiones, atribuyéndolos a otras personas.

Artículo 78°.- Responsabilidad Social del Abogado
Con el objeto de facilitar el acceso a la justicia y la representación legal efectiva, el abogado podrá prestar servicios gratuitos a personas de escasos recursos, ya sea de manera directa o a través de programas sociales.


Artículo 79º.- Independencia de la sanción disciplinaria
La celebración de una conciliación o una transacción con el cliente, e incluso el pago indemnizatorio, no eximen al abogado de la responsabilidad disciplinaria que deba asumir con arreglo a lo establecido en este Código.

SECCION NOVENA PROCESO DISCIPLINARIO

CAPITULO I Disposiciones Generales

Artículo 80°.- Investigación de oficio o a solicitud de parte
Los Colegios de Abogados del Perú, a través de sus órganos de Dirección y Deontológicos, investigan de oficio o a solicitud de parte, los actos contrarios a la ética profesional en que incurran los abogados y las abogadas e imponen las sanciones a quienes resulten responsables.

Artículo 81°.- Actos contrarios a la ética profesional
Constituyen actos contrarios a la ética profesional la transgresión de las normas estatutarias del respectivo colegio, así como aquellas contenidas en el presente código. Se comprenden también los actos contrarios a la ética profesional la conducta o hechos en que incurren los miembros de la Orden que, sin haberse producido en el ejercicio profesional, inciden directa o indirectamente en la calidad del servicio que brinda el abogado y que desprestigia la profesión.

Artículo 82°.-  Regulación de la conducta ética de los abogados
EL presente Código regula la conducta ética de los abogados. El hecho que el denunciado sea parte de un proceso penal, civil, laboral, administrativo o de cualquier otra índole, no constituye impedimento para la instauración del procedimiento administrativo disciplinario respectivo, ya que la resolución que se emite es de naturaleza ética y no jurisdiccional.

CAPITULO II Órganos disciplinarios

Artículo 83°.- Órganos de control deontológico
El órgano administrativo y de gestión de cada colegio profesional es la Dirección de Ética profesional, con las funciones que le señala el Estatuto.
El Consejo de Ética y el Tribunal de Honor, son los Órganos Disciplinarios de Control de los Colegios de Abogados del Perú.

Artículo 84°.- Del Consejo de Ética
El Consejo de Ética, es el órgano resolutorio en primera instancia del procedimiento disciplinario. Está integrado por cinco miembros y lo preside el/la Director/a de Ética profesional del Colegio de Abogados.

Artículo 85°.- Del Tribunal de Honor
El Tribunal de Honor, resuelve en segunda y definitiva instancia el procedimiento disciplinario. Se compone de tres a cinco miembros titulares y dos suplentes, los que serán designados entre los señores ex Decanos de la Orden, o ex Vicedecanos, o Abogados honorables de trayectoria profesional intachable. Lo preside el de colegiatura más antigua.
Los fallos del Consejo de Ética y del Tribunal de Honor serán adoptados por mayoría simple.  En caso de empate dirime el Presidente.

CAPITULO III

Principios del Procedimiento Disciplinario

Artículo 86°.- Principios del Procedimiento Disciplinario
Son principios que deben observarse en todos los procedimientos disciplinarios: los principios de debido proceso, imparcialidad, razonabilidad, proporcionalidad, celeridad, non bis in idem, presunción de licitud, buena  fe  procesal  y  todos  aquellos  aplicables  según  la  Constitución  y  las demás  normas  del ordenamiento jurídico.

Artículo 87°.- Conciliación
En el caso de una denuncia de parte, las partes podrán conciliar en cualquier estado del procedimiento, inclusive hasta en la Audiencia Única. El Consejo de Ética está facultado para promover la conclusión del procedimiento mediante conciliación.
El Consejo de Ética puede decidir la continuación de oficio del procedimiento, si del análisis de los hechos denunciados se advierte una afectación severa a la ética profesional.

Artículo 88°.- Función Preventiva de los Órganos de Control Disciplinario
Los órganos de control disciplinario no sólo tienen el deber de reprimir las conductas que contravengan las normas de responsabilidad profesional, sino que deberán también prevenir la comisión de futuras infracciones.

El Consejo de Ética puede dar lineamientos que deberán ser observados en los posteriores procedimientos. Asimismo, el Tribunal de Honor tiene la potestad de establecer cuando lo estime pertinente, precedentes de observancia obligatoria para los demás órganos disciplinarios.

Artículo 89°.- Partes del procedimiento disciplinario
Son partes en el procedimiento disciplinario el abogado o la organización profesional denunciados y el denunciante, de ser el caso. El denunciante puede ser persona natural o abogado colegiado.

Artículo 90°.- Recusación.
Los miembros  del Consejo de Ética y del Tribunal  de Honor  deberán  excusarse  de intervenir  si se presentan  los  supuestos  regulados en los artículos relativos  al  conflicto de  intereses, o  cuando se presentara alguna otra causal suficientemente grave.

La recusación será resuelta por el Tribunal, mediante pronunciamiento motivado.

Las partes podrán recusar a los miembros del Consejo de Ética y del Tribunal de Honor por las razones señaladas en el párrafo precedente, dentro del plazo establecido para la absolución de la denuncia o de la apelación, sin excepción alguna y según corresponda, debiendo presentar los medios probatorios que estimen convenientes a afectos de acreditar la causal invocada.

La recusación podrá ser interpuesta con posterioridad, siempre que se funde en hechos nuevos.

Cuando se trate de hechos anteriores, la recusación procederá sólo si razonablemente dichos hechos no hubieran podido ser conocidos por la parte que recusa, debiendo probar que recién ha tenido conocimiento de estos.

Artículo 91°.- Pautas básicas procedimentales
Las normas contenidas  en la presente sección, constituyen  pautas básicas procedimentales,  las que serán desarrolladas en el reglamento respectivo.

CAPITULO IV

Procedimiento

Artículo 92°.- Inicio del procedimiento
El procedimiento disciplinario se inicia de oficio de la Dirección de Ética, a petición motivada de otros órganos de la Orden, o en virtud de una denuncia interpuesta por una persona con legitimidad para obrar, priorizándose a la parte de la relación material quien tenga legítimo interés para denunciar.

Si el Consejo de Ética admite la denuncia, emitirá la resolución instaurando el procedimiento disciplinario, individualizando  los hechos  que  a su juicio  constituirían  una  infracción  a la  ética profesional,  y sus presuntos responsables.

Artículo 93°.- Denuncia
La denuncia deberá presentarse por escrito ante la Dirección de Ética y contener el nombre, documento de identidad, domicilio real y procesal del denunciante, así como los datos personales del denunciado (nombre y domicilio), el detalle de los hechos contrarios a la ética profesional que sustentan la denuncia, y el fundamento jurídico deontológico que sustenta la denuncia, y la calificación de la irregularidad que se cuestiona con los fundamentos normativos para sancionar la conducta del denunciado.

Cuando  la denuncia  fuese  presentada  por  una  persona  natural,  no requiere  contener  la calificación mencionada.

Ante la falta de uno de los requisitos de admisibilidad, el Consejo de Ética brindará un plazo para su subsanación, salvo que ello no sea posible atendiendo al contenido de la denuncia.

El Consejo de Ética deberá emitir pronunciamiento sobre la admisibilidad de la denuncia, en un plazo máximo de diez (10) días hábiles, contados desde la recepción de la misma.

En el supuesto de que la denuncia no cumpla con todos los requisitos de admisibilidad,  y estos no pudiesen ser subsanados de oficio, el Consejo deberá requerir al denunciante, dentro de los tres (3) días hábiles de presentada, para que cumpla con subsanarlos en un plazo no mayor de cinco (5) días hábiles, bajo apercibimiento de archivar la denuncia.

El Consejo puede disponer la realización de una investigación preliminar de los hechos denunciados cuando lo considere necesario, en virtud de la deficiencia de la información suministrada.

La resolución de admisibilidad de la denuncia e inicio del procedimiento será notificada a las partes.

En el supuesto que se desestime la admisibilidad de la denuncia por falta de un requisito de fondo, el denunciante puede interponer recurso de apelación ante el Tribunal de Honor, en un plazo de cinco (5) días hábiles desde su notificación.

El Tribunal de Honor deberá resolver la apelación en un plazo de diez (10) días hábiles de recepcionada la causa.

Artículo 94°.- Rechazo de plano
El Consejo  de Ética  puede  desestimar  de plano  aquellas  denuncias  que versen  sobre  aspectos no relativos al ejercicio profesional, que carezcan manifiestamente de fundamento o si se hubiese producido la  prescripción  para  el ejercicio  de  la potestad  disciplinaria.  La resolución  que  al respecto  emita  el Consejo deberá estar adecuadamente motivada.

Artículo 95°.- Régimen de notificaciones
Las  notificaciones  serán  remitidas  al  domicilio  procesal  y real  del  registrado  por  el  abogado  en  su respectivo Colegio y al que haya indicado el denunciante. Supletoriamente  se les notificará  mediante correo electrónico.
Una vez que las partes señalen un domicilio procesal, las notificaciones serán dirigidas a este último.

Artículo 96°.- Traslado de la Resolución de Inicio y Descargos
Iniciado el procedimiento disciplinario, el Consejo correrá traslado de la resolución y documentos anexos al abogado denunciado para que presente sus descargos y medios probatorios, en un plazo máximo de
diez (10) días hábiles contados a partir de la notificación.

Los hechos y fundamentos  que sustenten la imputación de infracción a la ética profesional, deberán acreditarse o desvirtuarse con medios probatorios idóneos.

Artículo 97°.- Actos de Investigación
Durante el procedimiento disciplinario el Consejo de Ética ejecutará las diligencias necesarias para verificar los hechos denunciados; actuar las pruebas; establecer las circunstancias justificantes, atenuantes y agravantes que motivaron los hechos; verificar los antecedentes disciplinarios del abogado denunciado; y, determinar, además del autor, a los copartícipes, si los hubiera.

El Consejo de Ética fijará fecha de Audiencia Única, con citación a las partes para establecer los puntos controvertidos, admitir, rechazar y actuar las pruebas ofrecidas.

Las partes, o sus representantes debidamente acreditados, podrán solicitar el uso de la palabra y efectuar sus alegatos.

Durante el procedimiento disciplinario, las partes pueden aportar los medios probatorios adicionales que consideren convenientes hasta antes que resuelva el Consejo.

Artículo 98°.- Publicidad y Transparencia
El procedimiento disciplinario tendrá el carácter de reservado mientras se encuentra en trámite, hasta que quede como cosa decidida.

Se podrá informar solamente sobre la existencia del procedimiento, las partes involucradas, el asunto materia de la denuncia y la derivación del procedimiento en aplicación de la Ley de Transparencia, por mandato judicial y/o fiscal.

Sólo tendrán acceso al mismo el denunciante, el denunciado, los abogados patrocinantes de las partes, además del personal encargado del procedimiento y los órganos resolutorios, sobre quienes recae la obligación de la reserva respectiva.

Los expedientes de los procedimientos disciplinarios que hubieran culminado estarán a disposición de cualquier interesado.

Las resoluciones serán publicadas concluido el procedimiento en el Colegio respectivo, así como la lista de abogados con sanción vigente, la misma que será actualizada periódicamente incluyendo una sumilla y exposición clara sobre la inconducta profesional.

Artículo 99°.- Resolución del Consejo
El Consejo emitirá su pronunciamiento en un plazo máximo de veinte (20) días hábiles de realizada la audiencia.
La decisión se adoptará por mayoría de votos de los miembros del Consejo, debiendo ser motivada
adecuadamente.
La resolución del Consejo será notificada  a las partes, debiendo ser publicada una vez consentida.

Artículo 100°.- Apelación
Contra la resolución del Consejo las partes pueden interponer recurso de apelación ante el Tribunal de Honor, en un plazo de cinco (05) días hábiles de notificada la resolución.

La  interposición  de  la  apelación  dentro  del  plazo  señalado  suspende  los  efectos  de  la  resolución impugnada hasta la culminación del procedimiento en segunda instancia.

Vencido el plazo para interponer la apelación, lo resuelto por el Consejo de Ética quedará consentido.

Artículo 101°.- Trámite del recurso de apelación
El Consejo de Ética dentro del día hábil siguiente  de interpuesto  el recurso elevará los actuados  al Tribunal de Honor, el mismo que, inmediatamente  después  de recibir la documentación  mencionada notificará del mismo a las partes interesadas para que en los siguientes diez (10) días hábiles, presenten
sus oposiciones.

Con o sin respuesta de la parte interesada, el Tribunal de Honor, dentro del tercer día hábil de vencido el plazo para la presentación de las oposiciones, fijará una fecha improrrogable para la realización de la audiencia con informe oral de las partes.

La fecha para dicha audiencia deberá ser fijada dentro de los diez (10) días hábiles del vencimiento del plazo de las oposiciones señalado anteriormente.

El Tribunal de Honor emitirá resolución en un plazo de quince (15) días hábiles de realizada la audiencia.

CAPITULO V Sanciones y efectos

Artículo 102°.- Sanciones
En caso de determinarse responsabilidad disciplinaria del denunciado, las medidas disciplinarias que pueden imponerse son las siguientes:
a)  Amonestación escrita, la cual quedará registrada en los archivos por un periodo de tres (03) meses.
b)  Amonestación con multa, la que quedará registrada en los archivos por un periodo de seis (06)
meses. La multa no podrá exceder de 10 Unidades de Referencia Procesal.1
c)  Suspensión en el ejercicio profesional hasta por dos (2) años. d)  Separación del Colegiado hasta por cinco (5) años.
e)  Expulsión definitiva del Colegio Profesional.

Estas sanciones  rigen en todo el territorio  nacional  y son de observancia  obligatoria  para todos los
Colegios de Abogados del Perú.

Artículo 103°.- La aplicación de las sanciones
Las sanciones establecidas en los incisos a), b), c) y d) del artículo precedente se aplicarán teniendo en consideración la gravedad del hecho y el perjuicio causado.

Artículo 104°.- Sanción de expulsión
La sanción de expulsión se aplicará en los casos en que se incurra o promuevan violaciones de los derechos y libertades fundamentales, sea cual fuere el cargo que desempeñe el abogado y en los casos de hechos ilícitos o delictivos.

Artículo 105°.- La Unidad de Referencia Procesal
Para calcular el monto de las multas a aplicarse, se utilizará la Unidad de Referencia Procesal vigente a la fecha del pago respectivo.



1 Modificado mediante Fe de erratas, aprobada por la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú el 26 de mayo de 2012, en la ciudad de Tumbes.

El monto correspondiente a las multas, debe destinarse para fines de difusión de temas relativos a la ética y responsabilidad profesional del abogado.

Artículo 106°.- Prescripción de la pretensión disciplinaria
La acción disciplinaria prescribe a los cinco (5) años contados desde el día que se cometió el último acto constitutivo de la infracción.
El inicio del proceso disciplinario interrumpe el cómputo del plazo de prescripción.

Artículo 107°.- Cómputo de plazos
Todos  los plazos  que se fijen  en el procedimiento  disciplinario,  se entenderán  computados  en días hábiles.

Artículo 108°.- Graduación de sanciones
Para la determinación de la sanción a aplicar, se tendrá en cuenta las circunstancias atenuantes y agravantes de la infracción, las consecuencias que se hayan derivado y los antecedentes profesionales
del infractor, debiendo aplicarse tales criterios conforme al principio de proporcionalidad.

Artículo 109°.- Acatamiento de sanciones
Las sanciones deberán ser estrictamente acatadas por los abogados. Su no acatamiento constituye falta grave que dará lugar a la imposición de la sanción más severa y, de ser el caso, la denuncia penal
correspondiente.

Artículo 110°.- Reincidencia
Se considerará falta grave la comisión del mismo tipo de infracción ética de manera reiterada. En estos casos, la sanción aplicable no podrá ser menor que la sanción precedente.

Artículo 111°.- Informe de los procedimientos disciplinarios
La Dirección de Ética, en la primera Asamblea General Ordinaria del Colegio correspondiente, deberá dar cuenta de los procesos en trámite, a través de una memoria anual que contenga los datos más relevantes que permitan mostrar la evolución del funcionamiento del sistema de control disciplinario.

DISPOSICIONES FINALES

PRIMERA.- El presente Código será de aplicación obligatoria para todos los abogados miembros de los Colegios de Abogados de la República y entrará en vigencia a partir de su publicación en la página web del Colegio de Abogados correspondiente o en el Diario Judicial de su jurisdicción.

SEGUNDA.- Deróguense el Código de Ética de los Colegios de Abogados del Perú vigente y los Códigos de Ética de los Colegios de Abogados de la República, miembros de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú.

TERCERA.- Facúltese a los Colegios de Abogados del Perú a adecuar sus Estatutos a las disposiciones del presente Código de Ética del Abogado, dentro del plazo de noventa (90) días calendarios desde la fecha de su promulgación. En el mismo plazo se aprobará el Reglamento del Procedimiento Disciplinario de los Órganos Disciplinarios de Control de los Colegios de Abogados del Perú.

Aprobado en la Asamblea General Extraordinaria de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú, realizada en la ciudad de Puno, el 24 de febrero del 2012 y modificado sus Artículos 85º y 102º mediante Fe de Erratas, por error de tipeo, en la Asamblea General Extraordinaria de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú, realizada en la ciudad de Tumbes el 26 de mayo del 2012.



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GLOSARIO DE TÉRMINOS

Para efectos del presente Código de Ética del Abogado, se utilizan las siguientes definiciones:

•  Abogado o  Abogada: Profesional que posee un título de  Abogado otorgado por una universidad. Entiéndase que las menciones que el Código efectúa a los profesionales del Derecho no pretenden establecer discriminación alguna entre hombres y mujeres, los cuales ejercen la profesión del Derecho en igualdad de oportunidades.

•  Autoridad: Comprende a magistrados, árbitros, vocales administrativos, fiscales, alcaldes, regidores, congresistas, policías, funcionarios públicos, mediadores, conciliadores y demás personas que trabajan de forma subordinada en el sistema de justicia y/o en la administración pública, nacional o  internacional. También comprende a  las  personas y órganos colegiados que ostentan facultades de decisión de derecho público.

•  Cliente: Persona, natural o  jurídica, o  patrimonio  autónomo, cuyo  interés patrocina el Abogado, independientemente de que aquél sea quien pague o asuma sus honorarios y gastos. Incluye también al concebido y a las organizaciones no inscritas.

•  Cliente potencial: Persona, natural o jurídica, o  patrimonio autónomo que consulta al Abogado con el objeto serio de establecer una relación profesional. Incluye también al concebido y a las organizaciones no inscritas.

•  Código: Este Código de Ética del Abogado

•  Conflicto de Intereses: Situación actual o potencial en la que se encuentra un Abogado cuando el interés que patrocina, o pretende patrocinar, es adverso a su interés persona! o al interés de otro cliente.

•  Consejo de Ética: Órgano resolutivo colegiado que tiene a su cargo la resolución de las controversias sometidas a su consideración en primera instancia. Facultados para conciliar y promover la solución anticipada.

•  Consentimiento Informado: Supone que el Abogado haya instruido al cliente de manera clara, entendible, completa y oportuna acerca de las implicancias positivas y negativas de determinada decisión.

•  Convicción: Firme y razonable convencimiento que una persona infiere de que los hechos en cuestión son ciertos.

•  Consultorio Jurídico  o  Clínica  Jurídica.  Organización sin  fines  de  lucro  que  brinda servicios legales a clientes en situación de pobreza o afectados por otro factor de vulnerabilidad, incluyendo el patrocinio en casos de interés público. Pueden ser, entre otras, asociaciones civiles, entidades estatales, organizaciones religiosas o universidades.

•  Debido Proceso: Principio conforme al cual durante el procedimiento disciplinario, las partes gozan de los mismos derechos a exponer sus argumentos, a ofrecer y producir pruebas, a producir pruebas, obtener una decisión motivada y fundada en derecho, entre otros derechos que conforman el debido procedimiento.

•  Denunciado:  Abogado/Abogada  a  quien  se  le  atribuye  una  conducta  que  constituye infracción de acuerdo al presente código

•  Denunciante: Persona natural, abogado o abogada que presenta una denuncia o queja contra un abogado por infringir las disposiciones del presente código.

•  Departamento Jurídico: Órgano de una empresa o de otro tipo de organización, pública o privada, que tiene como finalidad atender las exigencias legales de la misma.

•  Documentos de trabajo: Informes, opiniones, correspondencia, falso expediente y demás documentos del patrocinio en poder del abogado. No incluye títulos valores, testamentos ológrafos, documentos originales, libro de actas, planillas, facturas o documentos cuya existencia sea esencial para ejercer un derecho.

•  Ejercicio Profesional: Actividad en la que el abogado utiliza sus conocimientos jurídicos con independencia de si es remunerado o no. Incluye desempeñarse como litigante, asesor legal, gerente legal, gestor de intereses, árbitro, conciliador, congresista, docente, fiscal,

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funcionario público, magistrado, investigador, comentarista en asuntos jurídicos y todo aquel otro trabajo profesional o académico donde el abogado utilice dichos conocimientos.

•  Información Confidencial: Todos los hechos e información referidos a un cliente o cliente potencial que el abogado conoce por cualquier medio (oral, documental, electrónico u otro), con ocasión de la relación profesional, efectiva o potencial, incluyendo la identidad del cliente o del cliente potencial, así como la información proporcionada por estos, aún cuando no haya sido calificada expresamente como confidencial. Está protegida por el  secreto profesional.

•  Oposiciones: Acción de una de las partes del procedimiento sancionador que se opone a la interposición del recurso de apelación planteado por la otra parte.

•  Patrocinio: Encargo profesional del cliente sea contencioso o no contencioso.

• Proceso: Actuación ante la autoridad, incluyendo, entre otros, el proceso judicial, constitucional, arbitral, procedimiento administrativo, las investigaciones del Congreso de la República, del Ministerio Público y de la Policía Nacional del Perú.

•  Publicidad: Cualquier medio a través del cual el abogado busca darse a conocer.

•  Relación Profesional: Relación jurídica que se establece entre el abogado y el cliente, independientemente del contrato de servicios profesionales.

• Responsabilidad Disciplinaria: Responsabilidad profesional que se ventila en la vía disciplinaria del Colegio de Abogados. No es arbitrable por tener naturaleza de interés público. Es independiente de la responsabilidad civil, penal, administrativa, laboral o de cualquier otra índole a la que esté sometido el abogado.

•  Responsabilidad Profesional:  Aquella  que  deriva  del  incumplimiento de  los  deberes profesionales del abogado en los términos establecidos en este Código, que es independiente  de  la  responsabilidad  penal,  administrativa,  laboral,  disciplinaria  o  de cualquier otra índole a la que esté sometido el abogado, con excepción del fuero civil.

•  Secreto  profesional:  Deber  y  derecho  del  Abogado  de  guardar  reserva  sobre  la información confidencial.

•  Tercero: Es una persona vinculada con el patrocinio, que es distinta al cliente, la autoridad y la contraparte.

•  Tribunal de  Honor:  organismo de  segunda  y  definitiva  instancia  en  el  procedimiento disciplinario.

JUNTA DE DECANOS DE LOS COLEGIOS DE ABOGADOS DEL PERÚ

Dr. Raúl Chanamé Orbe
Presidente de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú y
Decano del Colegio de Abogados de Lima

COMISIÓN ENCARGADA DE LA REDACCIÓN DEL CÓDIGO DE ÉTICA DEL ABOGADO
Dr. Jesús Antonio Rivera Oré, Decano del Colegio de Abogados de Lima Sur, Presidente
Miembros de la Comisión:
Dr. Eric Escalante Cárdenas, Decano del Ilustre Colegio de Abogados del Cusco.
Dr. Eddy Ramiro Misari Conde, Decano del Colegio de Abogados de Junín.
Dr. Alberto Calle Enríquez, Decano del Colegio de Abogados de Piura.

COMITÉ DE REDACCION FINAL
Dr. Jesús Antonio Rivera Oré, Decano del Colegio de Abogados de Lima Sur.
Dr. Eric Escalante Cárdenas, Decano del Ilustre Colegio de Abogados del Cusco.
Dra. Illián Milagros Hawie Lora, Directora de Ética profesional y Presidenta del Consejo de
Ética del Ilustre Colegio de Abogados de Lima.


FUENTES PARA LA REDACCIÓN DEL CÓDIGO DE ÉTICA DEL ABOGADO

El  Código  de  Ética  del  Abogado  que  la  Junta  de  Decanos  de  los  Colegios  de Abogados del Perú ha aprobado en su Asamblea General Extraordinaria de la ciudad de Puno, el 24 de febrero del 2012, está en base al Código Voluntario de Buenas Prácticas del Abogado, elaborado por la Red Peruana de Universidades, integrada por las Facultades de Derecho y Ciencias Políticas de las universidades Pontificia Universidad  La  Católica  del  Perú,  Universidad  Nacional  de  Trujillo,  Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga de Ayacucho, Universidad  Católica  de  Santa  María  de  Arequipa,  Universidad  Nacional  de  la Amazonía Peruana, Universidad Nacional Hermilio Valdizán de Huánuco, Universidad Nacional de Cajamarca, Universidad Nacional de Piura, así como del Proyecto de Código de Ética y Responsabilidad del Profesional en Derecho, coordinado por la Dra. Beatriz Boza Dibós, donde en su revisión y elaboración participaron 95 abogados en un esfuerzo coordinado por los doctores Jorge Avendaño Valdez, Mario Pasco Cosmópolis y Javier de Belaúnde López de Romaña.

Además, se contó con la participación del Grupo de Estudio sobre Temas de Ética y Responsabilidad   Profesional   del   Abogado   de   las   siguientes   asociaciones   de estudiantes de Derecho:  Círculo de Derecho Administrativo,  Derecho virtual,  Foro Académico, Ius et Veritas, Ius Inter Gentes y Themis, así como de las gerencias legales de las principales empresas del país y el Vance Center del Colegio de Abogados de Nueva York.

En  la  redacción final  participaron  los  miembros  de  la  Comisión  Encargada  de  la Redacción del Código de Ética del Abogado de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú, la Directora de Ética profesional y Presidenta del Consejo de Ética del Colegio de Abogados de Lima y los estudios de abogados Barrios & Fuentes Abogados; Benítez, Forno, Ugas & Ludowieg, Andrade; Estudio Grau; Estudio Olaechea; Estudio Osterling; García Sayán Abogados; Hernández & Cía. Abogados; Miranda  &  Amado;  Muñiz,  Ramírez,  Pérez-Taiman  &  Olaya;  Payet,  Rey,  Cauvi; Rodrigo, Elías & Medrano; Rubio Leguía Normand y Escalante Abogados.

Por tanto, el Código de Ética del Abogado, es el fiel reflejo del trabajo de varios años de docentes y estudiantes de Derecho de las universidades del país y el aporte de los decanos miembros de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú y los estudios de abogados del país.

Puno, 24 de febrero del 2012.

LA COMISIÓN ENCARGADA DE LA REDACCIÓN DEL CÓDIGO DE ÉTICA DEL ABOGADO


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